APLICACIÓN
La homeopatía,
creada como tal ciencia por el médico alemán Hahnemman hacia
1790, se puede definir como un método terapéutico que aplica
clínicamente la ley de la similitud utilizando sustancias medicamentosas
en dosis infinitesimales.
La ley de la similitud,
ya descubierta por Hipócrates decía que las mismas cosas
que provocan un mal lo pueden curar cuando se administran en pequeñas
dosis. La terapéutica homeopática estimula las reacciones
del organismo y las hace más eficaces para que consigan vencer
la enfermedad. Es una terapéutica Reactiva. El estudio de los remedios
homeopáticos se ha hecho a través de la patogénesis,
que es el conjunto de síntomas que la administración de
una sustancia provoca en un individuo sano. Para la homeopatía
el individuo y su enfermedad son un todo indisociables, por lo que para
tratar la enfermedad habrá que considerar conjuntamente las características
constitucionales y reaccionales del enfermo.
La medicina antiaging
no busca dar más años a la vida sino más vida a los
años, disfrutándolos en mejores condiciones físicas
y mentales.
QUÈ DEBE CONOCER EL MÉDICO
- Explica claramente cual es la causa principal por la que acudes a
la consulta.
- Relata todos los síntomas o molestias de tu enfermedad detalladamente:
- Como son esas molestias, pormenorizando cada una de ellas.
- Cada síntoma o molestia, desde cuando la tienes, cómo
apareció, cual es su intensidad y naturaleza, si se modifica,
se calma o aumenta con el calor, el frío, la presión,
los movimientos, la posición, las emociones, la distracción,
los viajes, el trabajo, los actos fisiológicos, la hora del día
o de la noche, la comida o el ayuno, etc.
- Los cambios en tu cuerpo orientan al médico sobre tu enfermedad:
- Si te han salido nuevas manchas o verrugas y dónde. Si estás
perdiendo el pelo. Si has aumentado tu salivación o se te ha
secado la boca. Si has engordado o adelgazado. Si has perdido la memoria,
el olfato, el oído o la vista. Si tienes estreñimiento
que antes no tenías. Si ahora se te rompen las uñas.
- El médico homeópata necesita saber también cómo
eres, cómo reaccionas, cómo es tu carácter, en
definitiva necesita conocer tu "modo reaccional", pues la
Homeopatía es una medicina reactiva y son sus reacciones las
que te curarán. Así que informarás sobre tu carácter,
si eres irascible, tranquilo, inseguro, si tienes obsesiones, miedos
angustias, si eres ordenado, meticuloso, celoso, nervioso, si eres premeditado
o precipitado, si eres orgulloso, tolerante, impaciente, apático.
Si no toleras que te contradigan. Si estás triste, si lloras
por nada o por nada ríes. Si estás depresivo o eufórico.
Si eres dormilón o tienes insomnio. Si te enfrentas al sexo,
con tranquilidad, con indiferencia, con ímpetu, con satisfacción
o con frustración.
- En cuanto a la comida, tus gustos.