La mesoterapia es una concepción terapéutica simple que aproxima el medicamento al lugar de la patología mediante dosis intradérmicas mínimas y regionales.
El medicamento es capaz de llegar hasta el órgano afectado de localización más profunda, si la infiltración se realiza en la dermis cercana. Esto hace que dosis mínimas de sustancia sean suficientes para ejercer su acción. Los éxitos terapéuticos continuos hacen que sean cada día más numerosos en el mundo los médicos que adoptan esta técnica que sirve para el tratamiento de numerosas patologías.
Es decir que mediante la mesoterapia logramos injertar directamente en el tejido celulítico las dosis adecuada de medicamentos, evitando que se produzca su dilución en los tejidos no afectados por el proceso en sí.
Con esta técnica es posible combatir la celulitis por medio de un gran arsenal de sustancias medicamentosas destinadas a actuar sobre cada una de las causas del proceso, inyectadas directamente en la intimidad del tejido alterado.
Se aplican medicamentos con acción lipolítica (disuelve las grasas), vasodilatadores (mejoran la circulación) y eutróficos (restauradores de tejidos).
Son necesarias varias sesiones (1 a 2 por semana) hasta completar el efecto deseado.
MESOLIFTING
Se inyectan las soluciones en pequeñas pápulas dérmicas. Se emplean medicamentos con efecto antienvejecimiento.
CARBOXITERAPIA
Es un tratamiento no quirúrgico en el que se usa terapéuticamente el anhídrido carbónico (CO2) por vía percutánea, subcutánea o intradérmica. Se aplica para mejorar la microcirculación sanguínea en caso de úlceras vasculares, para reducir los tejidos grasos (mediante la ruptura de la membrana de la célula grasa) y para rejuvenecimiento cutáneo. En este último caso, se consigue una oxigenación que mejora notablemente la elasticidad de la piel. También se utiliza como complemento de la lipoescultura.
La terapia consiste en microinyecciones de CO2 médico en la zona a tratar, mediante una finísima aguja conectada a un aparato que regula la velocidad del flujo, el tiempo de infusión y la dosis. Este gas no representa ningún peligro, puesto que es el mismo que expulsa nuestro cuerpo a través de la respiración. Los tratamientos corporales suelen ser de unas 20 sesiones, que se suelen realizar dos veces a la semana. Los tratamientos faciales se suministran una vez a la semana. Cada sesión requiere unos 20 minutos y el paciente puede reanudar sus actividades habituales inmediatamente.